
Juan José Cantador Bustos
El refugio del vencejo
28 de junio de 2026
El volcán estalla. Lanza inmisericorde su magma, sus rocas, sus cenizas, sembrando de terror la tierra yerta. Pero poco a poco se apaga. Y los sedimentos que deja sirven de abono, de minerales nuevos, hasta lograr que aquella tierra podrida se vuelva fértil.
Así me gustaría que fuese el resultado de asumir, mediante el pensamiento crítico, la situación actual. Así me gustaría que resultasen ser mis pensamientos, mis reflexiones. Pero no soy historiador, ni filósofo, ni sociólogo, ni politólogo. Soy solo un individuo castigado a pensar; alguien que intenta esbozar cierta coherencia en medio de un mundo de desinformación y de descarados intereses velados.
El 23 de junio de 2026, la Comisión Especial sobre el Escudo Europeo de la Democracia aprobó en comisión sus conclusiones y recomendaciones. No es todavía una ley ni una aprobación definitiva en pleno, pero sí marca una orientación política clara.
El tono es duro. No lo plantea como un simple problema de desinformación, sino como parte de una amenaza híbrida contra Europa.
Rusia aparece como la amenaza principal. Ucrania es presentada como el origen del nuevo marco de amenaza. El texto no separa del todo la guerra militar en Ucrania de la seguridad democrática europea: las coloca dentro de una misma confrontación. Pide pasar de una lógica defensiva a una lógica de disuasión activa. Ucrania no aparece solo como víctima o aliada, sino también como escuela de guerra moderna, como laboratorio de aprendizaje.
El informe propone, además, una preparación civil más amplia: una aplicación europea interoperable de alerta de crisis, manuales domésticos de preparación para emergencias, recomendaciones para que la ciudadanía pueda ser autosuficiente al menos 72 horas y la creación de un Día Europeo de la Preparación el 24 de febrero, fecha de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022.
Ucrania deja de ser una guerra lejana. Se convierte en laboratorio, advertencia y pedagogía.
Y entonces uno se pregunta: ¿qué es todo esto, Dios mío, sino la creación de una narrativa destinada a calar lentamente entre las masas hasta acostumbrarlas a marchar, con orgullo o resignación, hacia donde los Estados —o mejor, el “régimen”— les pidan?
¿No estamos en una democracia? ¿No deberían informarnos mejor? ¿No deberían ser estos temas el centro de debate de los medios informativos, de las cadenas públicas y privadas, de las asociaciones, de los sindicatos, de los partidos, de las escuelas, de las universidades?
Porque esta manera de mirar la situación, de ordenar el presente y proyectar el futuro de la gente, sí importa.
Luego viene la pregunta material, la pregunta que casi siempre queda sepultada bajo las palabras hermosas:
¿De dónde sacarán el dinero suficiente para llevar a cabo este nuevo enfoque?
La comisión pide crear un Centro Europeo para la Resiliencia Democrática mediante un acto jurídico vinculante, con mandato operativo, gobernanza con los Estados miembros y presupuesto dedicado. Es decir, no solo una red informal de coordinación, sino una estructura europea con recursos propios.
También plantea usar fondos europeos ya existentes: Creative Europe, para medios, periodismo y alfabetización mediática; Digital Europe, para observatorios, hubs regionales y redes de verificadores; Horizon Europe, para investigación sobre democracia, gobernanza, innovación democrática y desinformación; CERV, para valores europeos, participación ciudadana y vida democrática; Justice Programme y Erasmus+, para justicia, educación cívica y competencias democráticas.
La Comisión Europea dice que, durante el resto del actual Marco Financiero Plurianual, quiere dar prioridad a aspectos relacionados con democracia, resiliencia, medios, sociedad civil, alfabetización mediática y lucha contra la manipulación informativa al programar esos fondos.
La financiación más estructural se plantea para el próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034. Ahí aparecen programas como AgoraEU y nuevas líneas de financiación vinculadas a democracia, ciudadanía, medios, valores europeos y resiliencia.
Traduzcamos.
Si eres un joven estudiante buscando fondos para una investigación y quieres tener posibilidades, ya sabes hacia dónde debes dirigir los objetivos de tu estudio. Propón proyectos que encajen con las palabras clave del Escudo: interferencia extranjera, desinformación, resiliencia democrática, elecciones, medios independientes, alfabetización mediática, ciberseguridad, Ucrania, Rusia y amenazas híbridas.
Y un truco: el texto no habla directamente de recortar servicios sociales para dotar el proyecto. No dice “quitemos dinero social para comprar tanques”. Pero sí amplía la idea de defensa hasta incluir preparación social, alfabetización mediática, ciberseguridad, resiliencia democrática, protección de medios, sociedad civil e infraestructuras críticas.
No dice: “quitar dinero social para tanques”.
Pero puede abrir la puerta a que partidas de educación, medios, ciudadanía, sociedad civil o cohesión se justifiquen dentro de una lógica de seguridad y preparación frente a amenazas híbridas.
Acordaos del frasajo: resiliencia democrática y defensa se refuerzan mutuamente.
El 27 de junio, el presidente Sánchez defendió ante el Comité Federal del PSOE que el Gobierno socialista es un faro de esperanza en el mundo gracias a decisiones como no aumentar el gasto en Defensa al 5% del PIB.
Pero perdonad si empiezo a sospechar que en esas palabras hay gato encerrado.
Quizá se estén sentando las bases para que parte de ese “no al 5%” acabe destinado a propósitos parecidos, aunque no se traduzcan en tanques, drones o munición, sino en el hermoso lenguaje de la “resiliencia democrática”.
Y, en todo caso, ¿cuánto durará el Gobierno socialista? ¿Qué bandazos le esperan a la sociedad española? ¿Qué posición toma la sociedad en su conjunto? ¿Qué lugares, asociaciones, partidos, sindicatos o medios están trasladando estos temas al ámbito de la discusión pública?
Todos los pueblos, todas las sociedades, pasan por momentos de catarsis. Y todas han tenido sus narrativas apocalípticas.
Las nuestras, las de la cultura occidental —signifique lo que signifique eso—, son especialmente duras, sanguinarias. La destrucción casi total antecede a la renovación.
La más cercana, el Apocalipsis de San Juan, roza en algunos momentos la descripción gore. Con los cuatro jinetes aparece una violencia de escala enorme: espada, hambre, muerte y fieras. No se recrea en cuerpos abiertos, pero sí en una imagen de exterminio generalizado: mortandad colectiva, cuerpos abandonados, violencia de colapso social.
El mar se vuelve sangre. Mueren las criaturas marinas. Aparecen llagas dolorosas en quienes llevan la marca de la Bestia. Hay exposición de cadáveres, degradación del cuerpo muerto. Babilonia aparece como una mujer lujosa, monstruosa, embriagada con la sangre de los santos y de los mártires. La sangre corre en cantidades desmesuradas, hasta la altura de los frenos de los caballos y a lo largo de una distancia inmensa. Las aves y las bestias comen carne de guerreros derrotados.
Y sí, es cierto: no se pide a los hombres buenos que se encarguen de la limpieza. Para eso está Dios con su corte de asesinos.
Aquí, en la tierra, mientras se normaliza la preparación civil, militar, espiritual y psicológica ante un posible conflicto mayor, las iglesias católica y evangélica alemanas ya han elaborado un marco ecuménico de atención pastoral y de intervención en caso de tensión, alianza o defensa.
El documento no dice exactamente lo que algunos titulares podrían sugerir si se leen deprisa. No habla de una escena melodramática concreta, de padres recibiendo a sus hijos muertos bajo una campana fúnebre. Pero sí contempla escenarios de amenaza militar y conflicto violento que podrían afectar directamente a Alemania; habla de civiles, soldados, heridos, caídos, prisioneros de guerra, refugiados, hospitales, familiares, entierros, acompañamiento pastoral, comunicación de fallecimientos y preparación de estructuras eclesiales para seguir actuando en un contexto de crisis.
Es decir: incluso las estructuras espirituales empiezan a ordenar su papel en el caso de que la guerra deje de ser hipótesis y se convierta en administración del dolor.
Mientras tanto, el resto seguimos sumidos en la ambigüedad, en las habladurías, en la avidez de novedades. Nos aislamos cada vez más, nos sumergimos en disputas mediocres y alienantes, y nos posicionamos sin saber que lo estamos haciendo.
Nuestro yo genuino se sumerge y se diluye en el magma de las narrativas oficiales que emanan de un poder cuyos intereses se alejan de nuestras necesidades.
Y hoy quiero destacar una de esas necesidades: cuidar de nuestros jóvenes, de nuestros hijos, de quienes heredarán las consecuencias de decisiones que muchas veces se toman lejos de ellos, sin ellos y, demasiadas veces, contra ellos.
Tenemos que luchar por ellos. Es nuestra absoluta responsabilidad.
Pero esa lucha no puede nacer de la consigna automática, ni del alineamiento reflejo, ni del miedo dirigido, ni de la obediencia emocional a la última narrativa disponible.
Si algo necesitamos poner en el centro es la comunicación, la reflexión y la interrelación entre personas, comunidades, generaciones y sensibilidades distintas.
Comunicación para no repetir sin entender.
Reflexión para no confundir pensamiento crítico con simple sospecha.
Interrelación para no encerrarnos en burbujas donde todo confirma lo que ya queríamos creer.
Y, sobre todo, una voluntad real de mirar sin sesgos impuestos, o al menos de reconocerlos cuando aparecen, como principio de actuación colectiva.
Solo desde ahí podremos sentar las bases de una lucha verdadera por mejoras sociales: no una lucha fabricada desde arriba, no una lucha convertida en eslogan, no una lucha administrada por el miedo, sino una lucha nacida de la lucidez compartida, del cuidado mutuo y de la defensa concreta de una vida más digna.
Por si acaso, no deberíamos rendirnos demasiado pronto en el “eso no va a pasar”.
Ni tampoco en el “ya no se puede hacer nada”.
Fuentes
Parlamento Europeo. Special committee adopts proposals to improve the European Democracy Shield: https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20260622IPR45921/special-committee-adopts-proposals-to-improve-the-european-democracy-shield
Parlamento Europeo. European Democracy Shield, Legislative Train Schedule: https://www.europarl.europa.eu/legislative-train/package-european-democracy-action-plan/file-european-democracy-shield
Comisión Europea. Empowering Strong and Resilient Democracies: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/HTML/?uri=CELEX%3A52025JC0791
PSOE. Pedro Sánchez renueva la CEF y refuerza el partido con medidas feministas y anticorrupción: https://www.psoe.es/actualidad/noticias-actualidad/pedro-sanchez-renueva-la-cef-y-refuerza-el-partido-con-medidas-feministas-y-anticorrupcion/
Conferencia Episcopal Alemana. Ökumenisches Rahmenkonzept: Seelsorge und Akutintervention im Spannungs-, Bündnis- und Verteidigungsfall: https://www.dbk.de/presse/aktuelles/meldung/arbeitspapier-oekumenisches-rahmenkonzept-seelsorge-und-akutintervention-im-spannungs-buendnis-und-verteidigungsfall
Iglesia Evangélica en Alemania. Ökumenisches Rahmenkonzept Seelsorge und Akutintervention: https://www.ekd.de/oekumenisches-rahmenkonzept-seelsorge-95115.htm
Vatican News. Kirchen veröffentlichen Dokument für Seelsorge im Kriegsfall: https://www.vaticannews.va/de/kirche/news/2026-03/deutschland-kirchen-dokument-seelsorge-kriegsfall.html